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Las empresas petroleras estatales, jubilados de oro y bronce 

El desastre que Pemex es hoy no inició en épocas recientes, se empezó a tejer hace más de 40 años, así que lo que vemos solo es el resultado de la inmediatez con la que se disponía de los ingresos: Como entraba, así salía; se trasferirían cuantiosos montos al gasto corriente sin pensar en el futuro de los trabajadores: nunca hubo idea de eso que llamamos Sostenibilidad. Cada presidente, cada director de la paraestatal que llegaba, no hacía más que patear el bote para que la siguiente administración lo solucionara. El saldo de la juerga está ahí: es la única empresa petrolera del mundo que pierde dinero. Ante el desastre financiero y a la luz de los datos que arrojan las predicciones de las calificadoras que hoy han dado un respiro habrá  quien diga  que una empresa petrolera paraestatal es un mal negocio. Que tal como proponen los acólitos de la fe neoliberal, la única salida es la privatización. 

Sin embargo, al comparar una paraestatal responsable y bien administrada como la noruega Equinor (antes Statoil), nos damos cuenta de que lo que ha habido en estas cuatro décadas, solo ha sido una gran irresponsabilidad que pasará a ser juzgada de generación en generación sin que se salve nadie. Pemex ha sido el botin de funcionarios que desde diversas áreas se organizan por ciclos para depredarla. Hoy la nueva modalidad es el huachicol fiscal o como se llame, un robo es un robo.  Eso si, aliada con el Sindicato voraz que hoy se jalonea por el tema de las pensiones y jubilaciones. 

Pero mire qué tan util ha sido esta vieja vaca lechera al país. Según el periodo La Jornada ( marzo 2021)  entre el periodo 1991 y 2021 Pemex  aportó al País 30.2 billones de pesos al erario ¿Por qué entonces nunca se pensó en establecer un fondo para pensiones al estilo Noruega? ¿Por qué hoy se tiene que escatimar prestaciones a quienes vivimos años entre grandes riesgos para que los mexicanos pudiesen difrutar de calles, escuelas y otros beneficios a la población? Entonces Pemex sí ha sido de todos los mexicanos, no como quieren vender algunos dicen que es un  patrimonio solo de los trabajadores.  

El jaloneo por las pensiones 

Sin duda, hoy nuestra empresa estatal está en una encrucijada. Durante las últimas tres revisiones contractuales el debate es recurrente: las pensiones de los petroleros que pesan ante la baja producción Los cambios radicales iniciaron en 2015. De la insidia generada por los saldos del pasivo laboral, salió una pronta solución: que era impagable y una parte los absorbería la Secretaría de Hacienda, a condición de que se entrara a un sistema de cuentas individualizadas en las que el patrón aportara una parte y el trabajador otro y se dividió en varios sistemas que conviven:  quienes tenían 15 años o más de antigüedad al 31 de diciembre de 2015 Pueden jubilarse desde los 55 años con 25 años de servicio,  es decir reciben una pensión equivalente al 80% de sus ingresos como activos; solo directores, subdirectores y gerentes se lleva más del 100% de pensión;   pero a partir de esa nueva era se abrió el sistema similar a las Afores.

Ahora bien ¿qué tan justas ha sido estas decisiones a la luz de los números y de las malas decisiones de los presidentes? Tal vez hay un dejo muy razonable para una reforma, pues el pasivo laboral en la actualidad suma aproximadamente 1.3 billones de pesos a lo que adiciona una monstruosa deuda a proveedores y bancos superior a ese monto.  

Se dice en el argot de las empresas petroleras que no se debe llegar al 20% de los ingresos en salarios y pensiones,  si se quiere ser rentable dado que todas las petroleras del mundo pagan altísimos impuestos al Estado por la concesión: Según  declaró Octavio Oropeza en 2021, la nómina de Pemex anual era de 55 mil millones de pesos al año para trabajadores en activo ( 150 millones diarios): poca monta si se trata de remunerar a trabajadores que producen y produjeron en sus mejores tiempos hasta 3.4 millones de barriles en 2004, y que poco a poco ha ido declinando hasta 1.6 millones de barriles en la actualidad que 65 dólares diarios suman  millones de dólares diarios al cambio son 1976  millones  de pesos diarios.  Ahora en el tema de los jubilados se dice que se pagan 218 millones al día ( (El Economista Julio 2025) Es decir entre jubilados y activos de Pemex significan 368 millones al día, aproximadamente el 18.6 % de los ingresos de la baja producción; pero hay muchos costos encubiertos que fácilmente rebasan ese fatal 20%. La solución ha sido irle quitando impuestos y otorgarle apoyos financieros a la vieja vaca lechera pues sus ubres están fatigadas.  

De la irresponsabilidad de Fox a la indiferencia de Peña Nieto y la ineptitud de Oropeza 

Mire usted, de ese borrascoso panorama surgen figuras que han ido poniendo clavos en el ataúd de Pemex. Así van pasando por mi memoria hechos ominosos como aquel ya mítico Error de diciembre de Jaime Serra Puche que a la llegada de Ernesto Zedillo llevó a una ominosa devaluación y  la hipoteca  de los ingresos petroleros para garantizar un préstamo de 50 000 millones de dólares que salvó en 1995 a México del colapso (dividido entre el Tesoro de EE. UU., Fondo Monetario Internacional y bancos privados) A esto se sumaría la utilización masiva del Fondo de Protección al Ahorro que hoy conocemos como FOBAPROA 

Luego vendría el inefable Vicente Fox que recibía 400 millones de dólares diarios por 3.4 millones de barriles tasados a 110 dólares el barril, pero nada fue para crear—el estilo de los noruegos—una bolsa o fideicomiso que toda empresa socialmente responsable guarda para saldar las pensiones. No fue así, se pensó que Pemex aguantaba todo. Nadie quiso entrar al toro, como se dice en vox populi; Pero los más grave es que hubo dinero para prever estas contingencias. Si nos volvemos al sexenio de Vicente Fox se verá que recibió más de 700 mil millones de pesos provenientes de los excedentes petroleros, dinero que no estaba como un haber, pues provino del diferencial del precio estimado por barril de petróleo que, en esa época para efectos presupuestales se calculaba en 85 dólares, pero se vendía en 110 ¿Por qué no se fondeó con este dinero las pensiones? En vez de crear un fondo se dilapidó en gasto corriente que derrocharon los gobernadores en complicidad con presidentes municipales, del PRI, PAN Y PRD. Muchos de los que hicieron grandes negocios fueron los hijos de Martha Sahagún aliados con Amado Yáñez y compañía. Era una fiesta cuya premisa fue la corrupción, que según se tradujo en calles y programas estatales en beneficio de la población. Cada sexenio ha sido lo mismo: de los ingresos de la empresa se llegó a fondear el 35% del gasto púbico, que le han ido reduciendo porque ya no hay de donde sacar leche del viejo vacuno: 

Omito en este análisis los costos por los malos manejos que ahí se gestan, desde la contratación innecesaria de barcos, tolerancia de las malas operaciones, compras fastuosas y en demasía de materiales y equipo, como las de Díaz Serrano; las reconfiguraciones fraudulentas de las refinerías de Zedillo, intermediaciones por la importación de gasolina y el desperdicio de los excedentes petroleros que se dieron en el sexenio Foxista, el pasivo laboral se queda corto. La verdad Pemex ha sido precursor de la eclosión de millonarios cada sexenio donde hasta el hombre más rico de México entró a la construcción de plataformas petroleras: la lista de ricos ligados a Pemex es interminable; pero tuvo una segunda parte: los pensionados de oro. Las víctimas más lastimadas serán sin duda los trabajadores petroleros; pero no los de la dorada burocracia que ha crecido exponencialmente desde épocas que nos remontan a los ochenta, sino los de campo, los que juegan con los riesgos del gas sulfhídrico y soportan los borrascosos vientos del norte, en otoño e invierno cinco meses al año que ha sido los más golpeados. 

Los viejos petroleros, una carga 

Mire caro lector, provengo de una familia petrolera con casi un siglo de tradición en la industria. La encabezó mi abuelo materno el gringo Leslie Smith en las compañías americanas cuyo nombre figura en el libro Los Veneros del Diablocomo un hombre honrado; en mi casa se hablaba siempre del petróleo, mi padre y sus 5 hermanos laboraban en distintas áreas de la empresa pues mi otro abuelo, Juan B. Gómez era jefe de campo en Bustos, uno de los ramales de la vieja Faja de Oro. En esas andanzas a lo largo de las últimas cuatro décadas he perdido tres primos hermanos en sendos accidentes ligados a la explotación petrolera: Ignacio que se desbarrancó en un Mack, en una zanja llevado tubos a un pozo en Naranjos; David que lo mató el ácido sulfhídrico en Potrero del Llano Veracruz e Isauro a quien una válvula producto de una explosión en la refinería de Ciudad Madero se le incrustó en el pecho. 

Mi hermano mayor que lleva el nombre de mi abuelo Leslie, me contó que en el accidente de la plataforma Usumacinta ( octubre de 2007)  pidieron voluntarios para el rescate de los muertos: él se ofreció: con mazos de bronce fueron escarbado para sacar los cadáveres de los trabajadores como soldados muertos en combate; El médico estaba aún en su escritorio donde le sorprendió la muerte; pero en mi caso la experiencia que me abrió los ojos se suscitó en septiembre de 1982, a los 25 años Ya como marino mercante. Cuando una mañana fuimos llamados para auxiliar en el incendio de una plataforma marina: Salimos a navegar y luego de diez o doce millas se avizoró una estela de luz que se elevaba hacia el cielo. Era una aureola similar a la del amanecer que sobre el horizonte discurría el velo del alba con sus sucios colores. Conforme nos fuimos acercando vimos la magnitud colosal del incendio. Las lenguas de fuego se elevaban unos cuarenta metros hacia el cielo desde la base de la plataforma. Nos acercamos para enfriar las patas de aquella enorme araña metálica y estuvimos durante ocho días casi sin dormir. Al termino ya agotados nos regalaron un overol rojo nuevo con el escudo de La Perforadora México. Ahí aprendí la asimetría de las remuneraciones. 

Solo puedo concluir que no es justo que existan pensiones de más de 300 mil pesos para aquellos que se encargaron de llevar a Pemex donde hoy se encuentra. Que además se encargaron de torcer contratos y tejer tramas como las del huachicol Y es que desde la prensa muchas voces azuzan al gobierno a ver que les quita a los jubilados petroleros a los que se refieren como trapos viejos como un pasivo que Pemex soporta en sus fatigadas espaldas. Yo quisiera ver a esos vociferantes subidos en la Viuda—esa canasta en la que trasladan a los trabajadores a las plataformas marinas— a 50 metros de altura campaneándose con el viento. Seguro harían competencia a las gaviotas escupiendo el miedo por partes inconfesables. De ahí que debe prevalecer la justicia a los que sacamos el petróleo, no es justa la incertidumbre que siembran en los viejos petroleros en cada revisión, mientras exhiben en la Mañanera la pensión de Oro que cobran los que secaron a la vieja vaca lechera. A esos quiten lo que quieran, pero dejen en paz a los que si trabajamos con nuestra pensión de broce lejos de los noruegos. 

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